martes, 26 de enero de 2016

Una salida tranquila...

Primera salida del Real Madrid de la ilusión de ZZ, ni una prueba de fuego, ni Zidane se enfrenta a nada terrorífico -por fin, nuestro entrenador, vive como subido en la nube de Goku-, si acaso, jugársela, se la juegan los jugadores, pero eso de aquí a final de temporada: y ganar por menos de 5 -número de la ilusión personificada en hombre-, para los hombres de la pluma sin tinta cómo la de antaño, los que viven de lo fácil, un no ganar de 5, veremos como lo venden de cara al público madridista y no madridista...

Tranquilo, madridismo, viajamos a conquistar tierras no del todo hostiles ni para el madridismo, ni para nuestro Real Madrid, viajamos con Zidane e ir con Zidane es como ir acompañado de la volea que maravillo a casi todo el mundo del fútbol, ahora nos quieren -risas-, nos admiran -más risas todavía- y venimos a enfrentarnos al decimoquinto clasificado de la Liga -"Ay, como no le caigan 5"- con un recién ascendido Juan Merino al primer equipo al que coge inmerso en una decepcionante racha de empates, partidos perdidos, y más empates acompañados por la durísima eliminación para el sevillismo bético a manos del eterno rival de la ciudad que abocó en la destitución del antes aclamado por las masas béticas, el bueno de Pepe Mel: que cosa mejor para calmar las iras béticas -o de cualquier afición de España- que ganar al Real Madrid?

Con la dolorosa  baja de Gareth Bale por rendimiento para el bien del equipo con el dolor estomacal que ello conlleva para los de "no sabe dar una pata a un bote", con el lío James / Jesé a la vuelta del estadio Benito Villamarín, nos plantamos cargados de la ilusión que la aureola de Zidane desprende, con los tres buenos centrales que le quedan -Ramos es baja- a disposición del técnico gales, y una plantilla casi al completo -nunca la conoceremos completa-, a afrontar la primera salida de la temporada sin el "partido de fuego" que salida tras salida acostumbra acompañarnos al Real Madrid en lo que llevamos de temporada. Vivamos, disfrutemos, enborrachemonos de tranquilidad, de la tranquilidad que Zidane y el que todavía no saben por donde criticarlo para que parezca coherente nos deja respirar un madridismo -relativamente- tranquilo y alegre, como con el que iban las mocitas de camino a Chanmartín: congelen las jarras, enfríen las cervezas, bajen a por patatas al local de toda la vida, pónganse un café de lo mejor de Colombia, enciendan un Habano, o lo que más gusten y, disfruten de la primera salida tranquila de nuestro Real Madrid. Aguarden con sosiego las rotaciones / decisiones de Zidane, de momento, disfruten de Benzema, el invisible de los tridentes de moda. 


Y para terminar e irme sin hablar de los árbitros desear suerte al trío arbitral compuesto por Juan Martínez (C. Valenciano), Javier Aguilar (C. Catalán) y David Canales (C. Valenciano).




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